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Guía

Anatomía de un buen prompt legal

28 de septiembre de 2026 · 5 min de lectura

La diferencia entre un borrador que sirve y uno que hay que rehacer está en cómo se pide. Las cinco partes de una buena instrucción, con un ejemplo real.

Un prompt es la instrucción que le das a la IA. «Hazme una demanda laboral» y una instrucción con estructura pueden dar resultados muy distintos con la misma herramienta. La estructura no es magia: es darle lo que necesita para no adivinar.

Las cinco partes

  • Rol: quién tiene que ser. «Actúa como abogado laboralista litigante».
  • Tarea: qué tiene que producir, con nombre concreto. «Redacta los hechos y las pretensiones de una demanda».
  • Datos: los hechos del caso, ordenados y sin conclusiones.
  • Formato: cómo lo quieres. «Hechos numerados, estilo formal, pretensiones en lista».
  • Límites: lo que no puede hacer. «No cites normas sin certeza; marca lo que haya que verificar».

Un ejemplo con las cinco partes

Actúa como abogado laboralista litigante. [ROL]
Redacta los hechos y las pretensiones de una demanda laboral. [TAREA]
Trabajador: [NOMBRE], cargo: [CARGO], antigüedad: [AÑOS],
salario: [MONTO], despido: [FECHA], motivo: [DESCRIBE]. [DATOS]
Hechos numerados y cronológicos; pretensiones en lista. [FORMATO]
No cites normas sin certeza: marca entre corchetes lo que haya que verificar. [LÍMITES]

Guárdalo y reúsalo

Un buen prompt se escribe una vez y se usa muchas. Arma una biblioteca propia por materia, con los corchetes listos para llenar, y cada borrador te va a tomar minutos en lugar de una tarde.

El ejemplo es el prompt P-24 de la biblioteca de Suite Legal de IA: 77 prompts con esta misma estructura, ordenados por materia.