Guía
5 plazos que se pasan por no tener un tablero (y cómo evitarlo)

Los plazos no se pierden por descuido: se pierden porque viven en demasiados lugares a la vez. Cinco que se escapan seguido y un sistema simple para no perder ninguno.
Casi ningún abogado pierde un plazo porque no le importe. Lo pierde porque ese plazo estaba anotado en un papel, en un chat, en la agenda del teléfono y en la memoria, y el día que tocaba no estaba en el lugar donde miró. El problema no es la disciplina: es que no hay un solo lugar donde mirar.
Los cinco que más se escapan
- El plazo para contestar o para responder un traslado: corre desde la notificación, y la notificación a veces llega cuando uno está en otra cosa.
- El plazo para apelar o impugnar: suele ser corto y no admite excusas.
- La prescripción: no aparece en ningún expediente porque todavía no hay expediente. Es el plazo del caso que el cliente contó y quedó «para después».
- Las audiencias y diligencias: la fecha está, pero el aviso con tiempo para prepararse no.
- Los vencimientos de contratos y registros: renovaciones de marcas, contratos de arriendo, licencias. Nadie avisa que se vencen.
Cada país y cada materia tiene sus propios plazos. Esta lista no reemplaza revisar la norma aplicable: sirve para saber qué tipo de fechas conviene tener siempre a la vista.
Un sistema que no depende de acordarse
- Un solo tablero donde vive cada caso, con un campo de «próximo vencimiento». Si no está ahí, no existe.
- Cada caso entra al tablero el mismo día que llega, no cuando hay tiempo de pasarlo.
- Un aviso automático unos días antes de cada vencimiento, que llegue al teléfono.
- Una revisión semanal, siempre el mismo día, de todo lo que vence en los próximos quince días.
No hace falta un software caro. Hace falta que la fecha esté en un solo lugar y que ese lugar te avise a ti, en vez de esperar a que tú lo revises.
Suite Legal de IA hace esto por su cuenta: cada caso entra al tablero con su fecha y te avisa de lunes a viernes lo que está por vencer.